Invertir en Arte
Martes, 27 Mayo 
Es cierto que el fondo de inversiones de los Ferrocarriles Británicos hizo el negocio del siglo cuando decidió invertir en pintura impresionista y que el magnate Paul Getty sostenía haber ganado más dinero con las obras de arte que con el petróleo. Pero no es menos cierto que el afán de rentabilizar insospechadamente los ahorros no es el camino que debe usted seguir para invertir en pintura.
Todos los expertos, anticuarios, coleccionistas, galeristas, subastadores… coinciden en indicar que se deben seguir las indicaciones del corazón. Primero, eso sí, conocer, educar la mirada. Después, enamorarse y desear poseer la pieza.
La primera regla, pues, es que nunca invierta si no le gusta la obra. Y sepa que éste es el mejor momento para invertir en arte contemporáneo. El ‘boom’ económico de los ochenta hizo que los precios de la pintura se dispararan desorbitadamente. Empresas y particulares invertían con voracidad.
Adquirir arte estaba de moda.
Si la bonanza disparó la demanda, la crisis económica se tradujo en frenazo y caída espectacular de los precios al comienzo de esta década. Hoy, artistas y galeristas reconocen que durante estos últimos cuatro años no se han atrevido a mover un ápice los precios.
A ello se suma que la crisis lleva al galerista a exponer en este momento lo mejor de sus fondos para animar un mercado sumido en la atonía, con la excepción de jóvenes coleccionistas que se van incorporando.
