Apostar por el riesgo

Martes, 19 Agosto   

A la hora de invertir, apostar por artistas vivos y jóvenes permite abrigar la esperanza de una revalorización impensable en cualquier otro tipo de inversión. Pero es muy difícil, si no se conoce muy bien el mercado, descubrir “gallinas que pongan huevos de oro”, aunque los hay y con dos yemas.
Sí, pero ¿cómo no equivocarse? La calidad es la respuesta. Es lo único que pervive con independencia del estilo o escuela pictórica. Va unida al precio pero no siempre. En arte abundan las sorpresas.

En todos los sentidos.
En ocasiones, un artista se ha aupado con una política comercial errónea y ahora recoge los frutos de la devaluación. En otras, una galería internacional ha manipulado el mercado consiguiendo quebrar una regla de oro: la de que la obra de artistas de calidad ya fallecidos o con elevada edad, “valores seguros”, se revaloriza al ser la oferta de su obra, lógicamente, cada vez menor.
Aun en el caso de fórmulas como los “fondos de arte”, que estudia desarrollar en España Luis Biosca, que las obras gusten es una condición indispensable. (El fondo de arte lo constituyen una serie de inversionistas con liquidez que buscan rentabilidades más elevadas que el interés bancario medio. Asesorados por expertos, adquieren, creando un fondo, una serie de obras de arte sobre las que realizan publicaciones, etc. Deben esperar un mínimo de cuatro años para su revalorización).